Cusco, Perú. Tú sí los llamarás (Poema L. Rosales)
| Habitantes Departamento Cusco | 1,171,4 |
| Habitantes Provincia Cusco |
367.791 |
| Cusco ciudad | 348.935 |
| Densidad | 17 |
| Analfabetismo rural Dto. Cusco | 24.7% |
2007 INEI |
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En la Región de Cusco, situada a más de tres mil metros sobre el nivel del mar, coexisten situaciones de progreso y atraso social y económico, que se ven reflejadas:
• en el crecimiento y modernización económica de algunas ciudades
• en el retraso y pobreza extrema de amplias zonas rurales. En el 2008 el departamento de Cusco registró una tasa de pobreza de 58.4%, mayor al promedio nacional. En el periodo 2004-2008 la pobreza aumentó en 5.3 puntos porcentuales. En cuanto a número de pobres la provincia de Cusco es la que tiene el mayor número de población en pobreza total (Inei 2007).

La ciudad de Cusco, capital del departamento, ha recibido una migración acelerada de los sectores rurales y de los departamentos vecinos. El Cusco es la séptima ciudad en el Perú en número de habitantes. Las zonas periféricas de la ciudad han sido invadidas sin una planificación urbana previa, lo que ha dado lugar a una rápida concentración de tugurios. La mayoría de estos asentamientos han ocupado áreas de alto riesgo por lo que se refiere a sismos y lluvias torrenciales, imposibilitando la dotación de servicios de agua y de un saneamiento a costos razonables.
Los problemas medioambientales a los que se enfrenta la región y la ciudad de Cusco están relacionados con los indicadores de pobreza. La escasez de agua, la ausencia de sistemas de evacuación de las aguas servidas y pluviales, y de los desechos sólidos, la falta de tratamiento del alcantarillado y, sobre todo, la persistencia de ciertas prácticas y hábitos en la población, contribuyen a deteriorar el medio ambiente. El problema de la contaminación atmosférica excede el límite permisible sugerido por la Organización Mundial de la Salud.
En el Sur andino peruano, la población infantil y adolescente se encuentra sometida a una grave situación de maltrato, abuso y abandono. Según los datos a nivel nacional, el 49% de los niños y adolescentes recibe malos tratos por parte de sus padres, y esta cifra se incrementa considerablemente en zonas rurales (Encuesta Nacional de Demografía y Salud Familiar, 2000). El 18,8 % de los niños y adolescentes recibe maltrato físico en las escuelas, y el 48% ha sido maltratados en sus hogares (Save the Children- Perú, 2002). En los últimos años han aumentado las denuncias por abuso sexual a niños y niñas. Se calcula que 8 de cada 10 casos denunciados tienen como agresor a un miembro del entorno familiar, pero también se ha denunciado a miembros del centro escolar. Según las mismas fuentes, 6 de cada 10 embarazos de niñas y adolescentes entre once y catorce años son producto de incesto o violación (La exclusión social en el Perú, UNICEF, 2001).
Las razones para explicar estos datos son múltiples, pero en el contexto del sur andino cobra especial relevancia la situación de pobreza extrema que hace que los padres vean a sus hijos como mera mano de obra que debe contribuir a los ingresos familiares. A todo ello se suma la insuficiencia de políticas estatales y de recursos que ponga remedio a la situación de precariedad de la infancia y la adolescencia.
En la ciudad de Cusco funcionan veinticinco Hogares o Casas de acogida para niños, niñas y adolescentes. seis son estatales, y el resto de órdenes religiosas, evangelistas o particulares.
En la última década, la región de Cusco ha incrementado su infraestructura de servicios de salud en un 29%, y en 47% los recursos humanos asignados a los servicios del primer nivel de atención. Sin embargo, estos recursos están distribuidos de forma inadecuada: las provincias con mayor pobreza y mortalidad cuentan con menos recursos humanos que las menos pobres: en Perú hay 10.3 médicos por 10,000 habitantes; en Cusco, 5.1 médicos por 10,000 habitantes; en Paruro, 0.3 médicos por 10,000 habitantes. A nivel regional, los programas de salud han estado orientados a combatir el problema alimentario y a disminuir la incidencia de las enfermedades más frecuentes.
Sin embargo las brechas socioeconómicas que siguen habiendo entre las provincias, los distritos y las comunidades, sitúan a Cusco entre las regiones con mayor riesgo de mortalidad infantil a nivel nacional. Si bien es cierto que el número de niños supervivientes ha aumentado, la calidad de supervivencia infantil está lejos de ser la más adecuada para su desarrollo, de acuerdo con los parámetros internacionales que reflejan el desarrollo humano (Endes 2000).
La desnutrición crónica en menores de cinco años alcanza el 43%. La mortalidad materna ha disminuido significativamente. Sin embargo, la persistencia de la mortalidad infantil está asociada a un bajo uso de los servicios de salud: sólo el 50% de gestantes asisten a los servicios de salud para el control prenatal, sin acceder así a los conocimientos y prácticas sencillas de alimentación y cuidados en el embarazo. De ellas un porcentaje menor da a luz en servicios de salud. El resto es atendido por familiares y agentes comunitarios de salud capacitados y no capacitados.
Otros factores que explican el bajo uso de los servicios de salud por la población en general son la inaccesibilidad geográfica y económica, las diferencias culturales, así como la inequidad de género y la falta de información y educación.
• Cerca del 50% de personas viven en situación de pobreza. En Cusco llega al 73% de la población.*
• El 34% de la población de Perú son niños, de los cuales el 23% vive en condiciones de extrema pobreza.**
• El 43% de los niños menores de 5 años de Cusco sufre desnutrición crónica (la tasa más alta del país).***
• El 7% de niños peruanos no ha sido reconocido por sus padres y no tiene una familia.****
* Indicadores de pobreza del Fondo Nacional de Financiamiento de la Actividad Empresarial del Estado peruano (INEI) 2001
** www.accionporlosninos.org.pe
*** Fondo Nacional de Financiamiento de la Actividad Empresarial del Estado peruano (FONAFE)
**** UNICEF 2004
ENLACES DE INTERÉS
• Instituto Nacional de Estadisticas Informáticas. Banco de Información Distrital
• Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social-MIMDES
Secretaría Nacional de Adopciones
• UNICEF Informe sobre el Estado de la Infancia en Perú
• UNICEF Estado Mundial de la Infancia 2007
• Plan Nacional por la Infancia y la Adolescencia 2002-2010
| Habitantes | 28.220.764 (INEI 2007) |
| Indios | 46% |
| Mestizos | 38% |
| Blancos (origen europeo) | 14% |
| Asiáticos, negros y mulatos | 2% |
| Densidad | 22 (2007) |
| Vive en áreas urbanas | 75% * |
| Tasa de fecundidad | 2,7 * |
| Esperanza de vida | 69,2 años (INEI 2007) |
| Mortalidad menores 5 años | 27% * |
| Desnutrición crónica | 24.2% (Oms 2009) |
| Analfabetismo < 15 años urbano | 3.7% (INEI 2007) |
| Analfabetismo < 15 años rural | 19.7% (INEI 2007) |
| % personas que viven con menos $1 día | 13% * |
| INB per capita | $2610 (2006) |
| Economía informal estimado | 59,9% PIB |
| * 2005 UNICEF | |
Perú es un complejo geográfico de asombrosa variedad desde el punto de vista ecológico y económico, y su población es de una gran diversidad étnica y cultural. La cordillera de los Andes crea tres franjas que recorren el país de norte a sur: la costa, la sierra y la selva. Debido a la falta de una infraestructura de transporte, el acceso a cietas regiones es muy difícil.
El país cuenta con una gran riqueza minera, cuya explotación ha supuesto en los últimos años grandes ingresos para el país, pero éstos no se han visto reflejados en una mejora de la calidad de vida general, debido entre otros factores a la ausencia de industria y a la dedicación de la mayor parte de la población al sector de servicios y a la agricultura. El gasto per cápita promedio en 1996 fue de 121$. En Cusco fue de 45$ (datos MINSA Cusco), muy inferior al promedio nacional.

Sectores importantes viven en situación de pobreza, en especial en el interior, aunque algunos indicadores hayan mejorado en los últimos años. Son enormes las disparidades entre las zonas urbanas y rurales por lo que respecta al disfrute de los derechos económicos, sociales y culturales. Ciertas zonas de los Andes meridionales tienen más características en común con algunos países de África que con las ciudades costeras del Perú.
Entre las causas de la pobreza están la escasez de tierras fértiles y la falta de tecnologías modernas. Para combatir sus problemas de subsistencia, muchas familias pobres han emigrado a los centros urbanos, donde trabajan de forma independiente en el sector de servicios, en el denominado «sector no estructurado». Hacia la década de 1940, alrededor de un 65% de los habitantes de Perú vivía en los Andes. En la actualidad, sólo un 25% de la población es rural, mientras que la población de Lima se ha multiplicado por doce. La urbanización no ha sido resultado de la industrialización sino de la precaria situación de las zonas rurales. La gente del campo invadió terrenos de las afueras de Lima, construyendo estructuras rudimentarias que en la actualidad forman grandes barrios de tugurios que no dejan de crecer. Se calcula que en ellos vive un 70% de la población metropolitana de Lima.

Según UNICEF, de los 3,8 millones de personas que viven en una situación de pobreza extrema, 2,1 millones son niños. Del total de 10,7 millones de menores de 18 años, más de 6,5 millones viven por debajo de la línea de la pobreza. Las comunidades andinas son las más afectadas. La mayoría de niños y adolescentes del área andina rural desarrolla alguna actividad laboral, y lo mismo puede decirse de las áreas urbanas. Los niños son forzados a trabajar, y carecen de espacio para el juego. También son víctimas de la violencia doméstica, uno de los principales motivos de que los menores abandonen sus hogares y acaben siendo niños de la calle en las ciudades, especialmente en Cusco y Lima.
El abandono de menores por parte de sus familiares continúa siendo una situación frecuente, a juzgar por la saturación en los centros de acogida de menores. Esto es debido en gran parte a la marginalidad que sufre la mujer (alto índice de mortalidad, prevalencia de hogares encabezados por mujeres, bajo nivel cultural, irresponsabilidad paterna ...) y, en general, con alto índice de pobreza de la zona.
Según el informe de 2005 de UNICEF, un 7% de los nacimientos no figura en los registros civiles, lo que significa que un alto porcertaje de los niños no existe legalmente y sus derechos, por lo tanto, no pueden ser reconocidos.
El índice de analfabetismo en el Perú bajó del 58% en 1940 al 9% en 2004. La educación primaria es obligatoria para todos los niños de 6 a 16 años; no obstante, muchos niños que viven en zonas rurales no pueden asistir a la escuela debido a la ausencia de instalaciones. En los departamentos del interior donde la mayor parte de la población es quechua, el analfabetismo no ha disminuido.
Uno de los problemas fundamentales es el bajo rendimiento de los niños, que se debe sobre todo a las consecuencias de la malnutrición, el insuficiente equipamiento de los centros educativos, la prevalencia de las escuelas multigrado, la ausencia de una metodología de educación bilingüe, la baja cualificación de los docentes, etc. Las mujeres también presentan una tasa desproporcionada de analfabetismo, especialmente en las zonas rurales.
Aunque el gobierno ha hecho algunos progresos en las instalaciones médicas, la sanidad se mantiene todavía en niveles inadecuados. Esto ha provocado la persistencia de enfermedades infecciosas y parasitarias La desnutrición crónica sigue siendo un problema de salud pública en todo el país, y uno de los principales problemas de la infancia especialmente en la zona andina.

Entre los principales determinantes están la falta de higiene, la inseguridad alimentaria, el analfabetismo materno, la alta prevalencia de la diarrea y las IRA (infecciones respiratorias agudas), la parasitosis y la insuficiente atención de la salud en algunos departamentos. Según UNICEF, la situación alcanza visos dramáticos en ciertas zonas del país, con cifras comparables a las de países como Afganistán, Yemen y Etiopía. En algunas de las comunidades que reciben su apoyo, el 100% de los niños presentan malnutrición crónica, lo que los hace vulnerables a enfermedades respiratorias que pueden acabar con su vida.
Las tasas de mortalidad infantil han mejorado considerablemente, pero continúan siendo altas en la sierra central. Según el informe de 2004 de UNICEF, de los 628.000 niños que nacen cada año en Perú, 20.000 mueren antes de cumplir el primer año, y 8.000 de ellos no sobreviven a su primera semana.
